Quienes han experimentado ideas de suicidio, ejecutadas o no, la vida es un peso muy difícil de llevar, pero recuerda… debe existir una ausencia afectiva en infancia, para que esta idea sea considerada como única alternativa.
Hay dos clases de suicidas: el que comete el acto de manera decidida y consciente, y aquel que busca que otro acabe con su vida en forma inconsciente. Normalmente quien avisa, espera atención y consideración, pero no lo hace; por ello resulta más peligroso con personas que callan. Impedir la expresión de los sentimientos o invitar a la evasión de estos solo agudiza el problema.
Ante personas que manifiestan un dolor o sentimiento… Cuídate de utilizar expresiones tales como:
…¿Y por esa bobada te pones así?
…Guárdate esas lágrimas para algo que valga la pena.
…¡¡Fresco(a), más bien aprovecha y vamos a conocer gente!!
…¿Cuál es el problema? ¡Mañana podrás tener otro!
Para identificar el riesgo de suicidio, observa sus manifestaciones:
Tristeza y desesperación profundas, encubriendo posibles sentimientos de culpa, invalidación o rechazo.
Abandono y desinterés por la vida.
Actitud corporal abatida, inhibición, pérdida del apetito y del sueño simultáneas.
Sentimiento de minusvalía y frustración, con apatía en aumento.
Expresiones tales como “a veces siento que ya no puedo continuar”, “preferiría estar muerto”.
Arreglo de asuntos y preparación para la muerte, tales como regalar posesiones estimadas.
Trastornos de sueño en exceso o muy escaso.
Mejora repentina de la depresión antes percibida.
⚠️ Presta especial atención: No todas las depresiones se manifiestan con tristeza y no existe amenaza o presión social capaz de corregir una idea de suicidio.
TIPOS DE MANIFESTACIÓN SUICIDA
1. Luego de pérdidas, experiencias traumáticas y accidentes
Sus rasgos son introversión, dolor psíquico, impenetrabilidad y ansiedad. La persona se muestra incapaz de aceptar ayuda. Típico de personas con sentimientos exacerbados de culpa que no se sienten merecedores de la vida si otros han fallecido.
Suelen mostrar comportamientos agresivos e intolerantes anteriores, quejándose de la falta de amor. La tristeza se tapa con conductas como adicción al sexo, los viajes, las drogas o los deportes de alto riesgo, es decir, se niega.
Es común en jóvenes que, tras cometer el acto, dejan desconcertados a sus conocidos pues el dolor estaba callado o encubierto en otras conductas.
2. Depresión ansiosa por exclusión o falta de utilidad
Se manifiesta a través de ahogo, dolores cardíacos, malestar general y decepción. Es común en personas que se acercan a la jubilación o abuelos que son ignorados en sus casas.
La depresión siempre ha existido, pero el ser útil, trabajador y responsable era la muleta que evitaba tal determinación. Al desaparecer la muleta, la idea se reactiva.
3. Depresión psicótica
Se manifiesta con angustia extrema donde predomina la desesperación. El paciente se siente sumergido en un pozo del que no puede salir. Puede asociarse a un caso psicótico previo o ser parte de una crisis de pánico.
Suele presentarse en personas que siempre fueron la “heroína” de la familia o el grupo, las que todo lo resuelven. Cuando pierden el control, la desesperación las empuja al acto suicida.
4. Depresión por frustración
La vida presenta obstáculos que desaniman. Se caracteriza por falta de fe, pesimismo y sensación anticipada de derrota. Es común en personas a quienes desde niños se les recalcó su incapacidad, usando motivación negativa y augurando fracasos.
5. Depresión por enfermedad larga, sufrimiento o desesperanza
Se observa en personas que toman una actitud de resignación, sin ganas de luchar, con expresión de indiferencia frente a la vida. La tristeza se sustituye por abatimiento.
Típico en quienes no quieren someterse a tratamientos médicos dolorosos o temen incomodar a sus familiares. A menudo ocurre en personas que antes se mostraban estables, serenas y resolutivas.
6. Depresión por incapacidad de cumplir expectativas
Pretender satisfacer siempre las expectativas de otros produce abatimiento, confusión y derrota. Es típico de suicidios infantiles, donde los niños viven un nivel de exigencia extremo.
Al finalizar un periodo escolar o sentirse fracasados, prefieren no llegar a casa. Es clave no descalificar la percepción de los problemas, ya que la obligación y la presión psicológica empujan aún más al suicida.
RECUERDA
Si se presenta falta de apetito simultáneamente con falta de sueño, acude de inmediato a ayuda profesional.
Y si quien está optando por la idea de suicidio eres tú… pregúntate:
¿A quién quisieras castigar?
Quizás con esa sola respuesta tomes consciencia de una intención inconsciente pero manipulativa con la que estás destruyendo tu vida.
MENSAJE FINAL
¿Necesitas ayuda? Hablemos.
Permítete encontrar esa luz en la oscuridad con la que conseguirás darle un sentido a tu existencia, apoyándote en aquellos tesoros que, llevando dentro, aún desconoces.
✨ Vivir esta experiencia y superarla te permitirá reconocer tus poderosas alas… Vuela.
